Las personas que se dedican a los alquileres de viviendas deben tener mucho cuidado a la hora de entregar una vivienda de alquiler bien limpia y desinfectada, para que los inquilinos puedan estar tranquilos a la hora de usarlas.

Comienza la época dónde los alquileres de viviendas se hacen de una forma continuada, y hay que dar mucha importancia a la desinfección y limpieza.

Para que este procedimiento funcione, debemos estar muy atentos y encima de la vivienda para que se mantenga a diario.

Cómo limpiar cuando se ha usado una vivienda

Lo normal en estos casos es que una vez se hayan ido los inquilinos, entrar a quitar todo el material textil y proceder a su limpieza y desinfección. Cuando ya están secos, se les da una plancha y se les aplica vapor para desinfectar y ya se pueden otra ve colocar cada una en su sitio.

Al quitar todo los elementos textiles, un grupo de profesionales, entran y limpian y desinfectan el mobiliario y resto de materiales que quedan en la casa. Muebles por dentro y por fuera, cocina y artículos de cocina. Cajones, armarios, ventanas, persianas, suelos y paredes. Así te aseguras que la vivienda esté libre de bacterias y se pueda usar con tranquilidad. Lo mejor es usar vapor para desinfectar bien todos los rincones, lejías y amoniacos.

Al terminar de la limpieza se vuelven a colocar todos los textiles, sábanas, toallas, cortinas, alfombras, etc.

Normas para los inquilinos

Debido a la situación en la que vivimos, debemos mantener nuestro lugar de vivienda limpio y desinfectado para evitar algún tipo de contagio. Se puede ofrecer a los inquilinos un servicio de limpieza y desinfección profesional a diario ó dejarles unas condiciones que deben cumplir para que se pueda usar libremente la vivienda.

Lo mejor en estos casos es hacer un contrato a profesionales y así estar todos tranquilos.

Otra norma que se debería de exigir a los inquilinos, es que cuando abandonen la vivienda, dejen todo el textil amontonado en un espacio y si es posible en bolsas para que no se toquen y se puedan llevar directamente a la lavandería. Y todo lo usado limpio y recogido para que la entrada de profesionales sea rápida y dediquen su trabajo a ala desinfección, no a recoger.

 

Siguiendo estas normativas, nos aseguramos un verano libre de cargas víricas y de contagios. Y así poder disfrutar de unas tranquilas y merecidas vacaciones.