La limpieza de fachadas se realiza en muchos espacios ya que los edificios, naves o viviendas se deterioran muy fácilmente, ya que están a expensas del clima y sus alteraciones.

Al hacer una limpieza profunda de fachadas, debemos tener en cuenta que se necesitan nos materiales y productos que son caros. Lo mejor es recurrir a empresas especializadas que tengan los materiales y los productos necesarios para poder realizar una limpieza profunda. Otra condición a tener en cuenta es que dependiendo del material que tiene de construcción, se limpiará de una manera o de otra.

Diferentes tipos de fachadas y su tratamiento de limpieza y desinfección

Para cada tipo de fachada existen productos específicos de limpieza para no dañarlas.

Se debe conocer muy bien el material de construcción para evitar dañarlo y evitar filtraciones.

Fachada con materiales monocapa

Las fachadas con monocapa, son realizadas con un cemento tratado para aguantar las variaciones climáticas, es impermeable y hace que no se produzcan filtraciones y proteja la parte exterior de nuestra fachadas.

Para mantener este tipo de fachadas y limpiarlas se van a necesitar detergentes y agua, si la fachada está muy manchada, se deberán usar diferentes detergentes para cada tipo de manchas que se hayan generado, dejar actuar el detergente durante diez minutos y después aclarar para que limpie 100% las manchas. Si la fachada estuviera demasiado estropeada deberíamos plantearnos pintarla.

Fachadas de piedra

Las fachadas de piedra su característica es que son muy buenos aislantes al tratarse de piedras, no tienen un gran mantenimiento, ya que soportan cualquier cambio atmosférico. Algunas fachadas de piedra si las suelen tratar con productos parecidos al barniz para que aguanten su color original y no se dañen con los cambios atmosféricos. Al echarle este producto la fachada debe tener un mantenimiento para que que conserve ese brillo.

Para limpiar estas fachadas lo que se va a necesitar es agua a presión con detergentes no abrasivos para no quitar el color natural de la piedra y enjuagar muy bien. Otro método que se aplica es usando Silicato de aluminio para fachadas de estas características. Cuando esté seca la fachada, es cuando se le aplicará el producto parecido al barniz.

Fachadas de madera

Este tipo de fachadas necesita más cuidados ya que el material que tiene es muy delicado. La madera debe estar muy bien tratada para soportar los cambios atmosféricos, la humedad es un factor muy importante a tener en cuenta. Para mantener y limpiar este tipo de fachadas se necesita diluir en agua producto específico para el limpiado de maderas y frotar con un cepillo suave para que no se deteriore la madera, después de pasar el detergente aclarar con agua y proceder a su secado inmediato para evitar que se filtre ninguna humedad. Una vez seca la fachada, se debe aplicar barniz resistente para exteriores y que mantenga la madera intacta. Estos procesos si se hacen convenientemente puede durar cinco años.

Fachadas de vidrio

Estas fachadas cada vez se usan más en las ciudades para dar más luz, por sostenibilidad y por su facilidad a la hora de mantenerse o limpiarse. El único inconveniente es que al ser edificios de altura, se necesitan profesionales para realizar la limpieza y el mantenimiento que sepan estar en altura y que no tengan problemas.

La limpieza de una fachada de vidrio, es usar agua, detergente para cristales y secar con espátulas para que se mantenga el cristal impecable. Se debe tener mayor cuidado con las juntas ya que se pueden crear humedades, o moho, y dejar muy seco todo.

Normalmente estos edificios con estas fachadas necesitan un mantenimiento mensual, lo mejor para ello es contratar una empresa que tenga los materiales y el personal cualificado para este fin.

Fachadas de ladrillo

Este tipo de fachada tradicionalmente es la más usada es cualquier edificación porque no necesita de mucho mantenimiento a no ser que tenga pintadas o mucho orín de mascotas.

Las fachadas de ladrillo, tienen un buen aislante, decora mucho y lo puedes mezclar con cualquier material, e incluso se puede pintar.

La mejor manera de mantenerla limpia es con agua a presión y con detergentes y como las fachadas de piedra, dejar actuar durante un tiempo el detergente y aclarar con abundante agua y dejar secar.

Fachadas de aluminio

Ahora las construcciones cada vez usan materiales más innovadores, que pesen poco y que sean eficaces para mantenerlos durante más tiempo limpios, son materiales muy resistentes y no necesitan apenas mantenimiento.

Este tipo de fachadas con un poco de agua presión y detergente lo tienes listo en poco tiempo y no necesita otro tipo de mantenimiento.

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