Llega el verano y hay que replantear nuestros espacios, eliminando el textil de invierno y reemplazándolo por texturas finas y fresquitas.

Nada más pensar tener que hacer cambios, ya se nos ponen los pelos de punta, guardar ropa y sacar nueva, lavar, limpiar a fondo, colocar y guardar.

Pero podemos facilitar el trabajo planificando las tareas a realizar, para que tardemos lo menos posible.

 ¿Por dónde empezamos?

lo principal es ir quitando las cosas que no nos van a servir en esta temporada como son las telas de las habitaciones, mesa de camilla, mantas, colchas, nórdicos, alfombras, fundas, cortinas.

Una vez quitadas las telas, procedemos con la limpieza profunda. Se limpian, sillones, muebles, radiadores y estufas. También en los dormitorios se limpian y desinfectan colchones, almohadas, armarios, estufas, ventanas.

Si alguna estancia necesita pintura es el momento para realizarlo.

La limpieza de electrodomésticos como los filtros del aire acondicionado y estufas es importante para que cuando se vaya a usar estén en perfectas condiciones.

En los baños y cocina, es el momento de limpiar las paredes de azulejos y blanquear las zonas que se han rozado mucho. Limpieza de armarios y cacharros, ventanas.

Los exteriores son también importantes, preparar una terraza para poder disfrutarla supone un gran esfuerzo. En otro post te hablamos sobre como limpiar y mantener limpia tu terraza ( mostrar enlace)

No todo el mundo le agrada este tipo de tareas, si eres de los que te superan estas situaciones, no dudes ponerte en manos de profesionales, y sabes que en periodo corto de tiempo tu casa va a estar limpia y desinfectada para disfrutarla todo el verano.