Ya podemos decir que estamos en otoño, los días se van a cortando cada vez más y se nota el fresquito que empieza a hacer. Ya deberíamos ir pensando en cambiar nuestros armarios y hacer un poco de limpieza para guardar las cosas que ya no se vayan a usar y sacar las que vamos a ir necesitando en esta época.

Es el momento de desempolvar cajas y guardar todo lo verano.

Ni frío ni calor

A ésta época la llaman muchas personas el verano de San Miguel, se caracteriza por tener días calurosos con noches y mañanas muy fresquitas.

Por lo tanto hay que tener un surtido de cosas que se van a necesitar a lo largo del día.

¿Por dónde empezamos?

Lo primero que se debería ir preparando para guardar sería, todos los artículos de verano que ya no os van a hacer falta hasta la siguiente temporada. Pero antes de guardarlos deberíamos limpiarlos bien y empaquetarlos para que se mantengan en perfectas condiciones.

Un ejemplo sería todo el mobiliario de verano que ya no se va a necesitar : Sillas de playa, neveras portátiles, artículos de playa, toallas de piscina, calzado..etc.

Una vez empaquetados estos artículos los guardamos que el espacio donde van a estar guardados hasta el verano que viene se deberá dejar limpio para que ya no se muevan las cosas hasta la siguiente temporada. Los artículos de limpieza para limpiar serán sobre todo amoníaco para limpiar y desinfectar e incluso lejías. Un consejillo de las abuelas, es dejar dentro de cada paquete un antipolillas para evitar que ningún bicho nos estropee nuestras cosas. Y si se guarda en zonas umbrías poner anticucarachas.

Ya tenemos todo lo que queremos guardar limpio y bien empaquetado para que estos meses que van a estar tapados se mantengan en perfectas condiciones. El siguiente paso sería rescatar lo que se necesita para el otoño y limpiar.

Limpieza profunda de armarios o espacios de almacenaje

Para poder guardar hay que sacar, y cuando se saca se debe limpiar. Al tener en un altillo del armario cajas de almacenaje, una vez quitadas podemos proceder a hacer una limpieza del espacio que ha ocupado durante varios meses, como se ha comentado anteriormente, para limpiar bien y que se mantenga desinfectado el espacio, lo mejor es limpiar con un trapo húmedo y con amoniaco, que es un limpiador muy potente y también nos desinfecta.

Al abrir las cajas todo lo almacenado aunque se haya guardado limpio se deberá volver a lavar para asegurarnos que no tenga polvo o alguna bacteria. La limpieza de las cajas de almacenaje también se debe hacer antes de volver a guardar otra cosa. Una vez todo ya limpio y desinfectado, ya podemos guardar y colocar.

Lo más importante es que se quede todo recogido para que no entre apenas polvo y para que se mantenga lo mejor posible.

Los armarios de las habitaciones ya están limpios ya podemos proceder a limpiar cajoneras, escritorios, almacenajes de vajillas, etc.

Todos estos espacios también se deben limpiar con un desinfectante que sea potente para que mantenga tus cosas bien guardadas.