En verano debemos tener mucho cuidado con el agua que consumimos ya que, a través de este medio existen una gran variedad de enfermedades que se pueden transmitir.

Por ello, para cuidar nuestra salud debemos tener especial cuidado y si está en nuestra mano realizar un control muy exhaustivo en la calidad del agua que vamos a beber o en caso de ser un establecimiento, que se vaya a ofrecer a la clientela en caso de solicitarlo. Para llevar a cabo este control, es recomendable buscar una empresa con experiencia en el sector y que permita mantener la higiene necesaria para evitar la aparición de microorganismos negativos para los individuos o directamente la contaminación del agua. Para ello, en Prosal te garantizamos un control y prevención de la Legionella, una de las enfermedades más contagiosas a través de este medio. 

ENFERMEDADES INFECCIOSAS TRANSMITIDAS POR EL AGUA

Sin embargo, la legionella no es la única bacteria que puede proliferar en el agua, sino que existen una gran variedad de microorganismos que afectan a la salud. Y es que este medio, es un importante transmisor de enfermedades, que pueden surgir por un incorrecto saneamiento e higiene o simplemente que hayan surgido porque a través del agua hayan encontrado las condiciones necesarias de crecimiento.

Algunas de las enfermedades transmitidas por el agua más peligrosas, por las graves consecuencias que pueden suponer para la salud y que son producidas por la contaminación del agua son la malaria, el cólera, la salmonelosis y la esquistosomiasis, entre otras.

Por su parte, el primer brote de la bacteria de la legionella surgió en 1976 como un tipo de neumonía, que se contagió a través de las unidades de refrigeración del aire acondicionado. Y posteriormente, se ha comprobado que se transmite de igual manera a los individuos a través del agua, al igual que otro tipo de enfermedades que han ido surgiendo con el paso del tiempo. 

ENFERMEDADES QUE SE TRANSMITEN POR EL CONSUMO DE AGUA CONTAMINADA

Hay que tener en cuenta que normalmente, manteniendo una correcta higiene y control del agua es muy complicado ser contagiado y padecer alguna de las enfermedades comentadas anteriormente. Normalmente, este tipo de enfermedades transmitidas por el agua se producen en países o comunidades menos desarrollados o en situación de pobreza y exclusión, que no tienen acceso a un control de la calidad y la higiene del agua mínimo, para que pueda ser consumida por cualquier ser humano.

Sin embargo, en cualquier caso, es indispensable contar con la limpieza adecuada y seguir los protocolos establecidos para impedir la proliferación de virus, bacterias o cualquier otro microorganismo. Sobre todo, en el caso de las comunidades de vecinos, lugares de restauración, ayuntamientos o cualquier otro lugar público que el consumo de agua pudiera afectar a una gran cantidad de personas.